Entre las potencialidades y la prepotencia de la agricultura urbana.

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Ayer se celebraba a nivel mundial el el día de lucha organizado por La Vía Campesina, uno de los movimientos sociales del planeta más numerosos e inspiradores. Este año se denunciaba especialmente el acaparamiento de tierras fértiles, también en nuestra geografía, y se reivindicaba el acceso a los recursos estratégicos como agua y semillas. Una realidad y unas problemáticas que desde la ciudad parecen ajenas y distantes, pero de las cuales depende nuestra alimentación.

Una indiferencia puesta en cuestión por la emergencia de los grupos de consumo y especialmente de los huertos urbanos. Hoy podemos afirmar que la agricultura urbana es una realidad consolidada en nuestra geografía. Nuestro amigo Goyo Ballesteros lleva años echando las cuentas y mantiene un censo estadístico que nos permite valorar la evolución del proceso. Hemos pasado de 7 municipios con huertos urbanos en el año 2000 a 313 a finales de 2015, y de la inexistencia a más de un centenar de huertos comunitarios de base asociativa que se concentran en las grandes ciudades.

Los huertos han adquirido un importante poder simbólico como metáforas de la creatividad social, de la capacidad ciudadana para devolver el valor de uso a espacios abandonados, del cuidado de la naturaleza en la ciudad y de la autonomía ciudadana para construir alternativas. Una herramienta para avanzar de forma práctica en una nueva cultura del territorio que permite intensificar relaciones sociales, reabrir discusiones sobre los usos del suelo y de las zonas verdes, recuperar en entornos urbanos la lógica de los comunes o abrir la discusión sobre la forma en que se van a alimentar las ciudades en el futuro. Sigue leyendo

Regreso al futuro. Apuntes sobre los procesos de remunicipalización de servicios públicos en Europa.

congreso-econ-solidRemunicipalizar es un verbo que estamos aprendiendo a conjugar, pues el tema se ha vuelto recurrente en los debates electorales en las grandes ciudades, situándose como una prioridad política y un terreno en el que evidenciar rupturas con los modelos de gestión urbana precedentes. Además de las virtudes conocidas las empresas públicas ofrecen la virtualidad de experimentar formas innovadoras de gestión que permitan la mayor participación de consumidores y trabajadores, profundizando la democracia económica y avanzando fórmulas de cogestión. Las remunicipalizaciones pueden impulsar estos esquemas institucionales alternativos haciendo que se aproximen más a las prácticas y valores de la economía social y solidaria. Sigue leyendo