Más ciencia ficción y menos spin doctors frente a la emergencia climática

Artículo publicado en EL DIARIO

Hubo un tiempo en que los spin doctors eran un popular grupo de música, no esas figuras que entre bambalinas se han apoderado de los partidos, que se han rendido ante estos consejeros, encargados de tomar decisiones clave que los dirigentes se encargan de escenificar. Los principios, los programas o las estrategias colectivas se han vuelto secundarias una vez que lo político se ha reducido por la dictadura del corto plazo, el tacticismo comunicativo y el marketing.

El especulador George Soros afirmaba que en economía financiera las inversiones a largo plazo eran cinco minutos; para los spin doctors, expertos en moverse bajo la presión de la actualidad y lo instantáneo, el largo plazo se limita a la publicación del próximo sondeo electoral. La política está en manos de estas personas, incapaces de definir estrategias para temas cuyo horizonte temporal de reflexión y actuación exceda lo coyuntural. Imposible ir más allá. Así que no resulta muy creíble, ni recomendable, que puedan hacerse cargo de una cuestión tan compleja, incómoda y multidimensional como la crisis ecológica.

La emergencia ecosocial nos exige otro tipo de liderazgos políticos (valientes, empáticos, didácticos, creíbles, compartidos…), pero también otras figuras de asesoría y acompañamiento, que sean capaces de comunicar la discontinuidad de este momento histórico, de anticipar escenarios de futuro, de ofrecer nuevos imaginarios y de saber otorgar protagonismo a la ciudadanía. Si los spin doctors son como el copiloto de un rally, que solo puede avisar de las siguientes curvas y la marcha con la que conviene abordarlas, lo que necesitamos se parecería más a alguien que escribiera ciencia ficción. Si lograr una transición justa hacia la sostenibilidad nos parece una marcianada ¿no tendría sentido abordarla de la mano de quienes realmente se han dedicado a imaginarla? Sigue leyendo

Afrontando “la gran encrucijada” desde la biorregión

portada-la-gran-encrucijada-185x300Nos encontramos en una encrucijada, es decir: en un cruce de caminos, y también: en una situación difícil en la que no se sabe cómo actuar. Además es urgente decidir hacia dónde se van a encaminar nuestras acciones en el medio plazo, siendo conscientes de lo que ello supone para el futuro. De la necesidad insoslayable de un cambio de rumbo dan cuenta las evidencias de que afrontamos una crisis ecológica y social. En el libro La Gran Encrucijada se sintetiza el diagnóstico del cambio global que afrontamos, y se plantean las transformaciones necesarias para reorientar nuestro modelo de desarrollo. El libro, que se puede descargar gratuitamente, da pie a una colección de documentos de divulgación denominada Tiempo de Transiciones, en la que se irán publicando on-line documentos e informes sectoriales que avancen en las propuestas y relatos de este cambio de rumbo.

Junto a otras autoras y autores, hemos realizado una breve reflexión como complemento del texto, que se presenta como tema de debate al final del libro. En nuestro caso aludiendo al concepto de biorregión y a la necesaria reterritorialización del sistema socioecológico.

seccion-valleHablamos de biorregión, que es literalmente el lugar de la vida, el espacio de referencia en el que empezar a reconstruir esas relaciones perdidas entre sociedad, economía y procesos naturales. El lugar del que obtener los recursos que necesitamos, pero de forma que contribuyamos a su reproducibilidad; en el que reconciliar ciudad y campo y entenderlos como dos partes complementarias de un mismo espacio que sustenta la vida; en el que recuperar el conocimiento y la relación directa con los ecosistemas y las comunidades en que vivimos…

Hablamos de reterritorializar, porque se trata de recuperar algo que era intrínseco a  nuestras economías. Nuestras sociedades estuvieron arraigadas en el territorio en el pasado, pero tras décadas de globalización y desmaterialización de la economía, casi hemos destruido por completo el valioso conocimiento que vinculaba las distintas culturas, paisajes, patrones de asentamientos, sistemas agrarios, gastronomías, etc, con el espacio concreto en el que vivimos.

Tendremos que avanzar poco a poco en esta reterritorialización, fijando umbrales alcanzables y acompasando el cambio de rumbo de las economías con el cambio en la percepción y en el compromiso social. Distintas iniciativas emergentes, luchas en defensa del territorio y por la soberanía alimentaria nos muestran el camino que hay que recorrer y las alianzas urbano-rurales necesarias para darle una base sólida.