Movimientos sociales y ayuntamientos: aprendizajes del trabajo conjunto.

Artículo publicado en la Revista Soberanía Alimentaria 34, escrito por Nerea Morán junto a Isabel Vara Sánchez, Lidia García García, David Gallar Hernández y Ana Moragues Faus.

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En los cuatro años transcurridos desde las últimas elecciones, las políticas alimentarias han irrumpido en la agenda de numerosos ayuntamientos del Estado, como respuesta a la demanda de los movimientos sociales y en el contexto global favorable que ha supuesto el Pacto de política alimentaria urbana de Milán. Con anterioridad a las elecciones municipales de 2015, los movimientos sociales agroecológicos propusieron una hoja de ruta para los gobiernos municipales, recogida en documentos como la «Carta por una soberanía alimentaria desde nuestros municipios» (elaborada en el Congreso Internacional de Economía Social y Solidaria de Zaragoza en 2014) y otros más locales. Se trata de demandas y propuestas claras que surgen de una larga trayectoria en el trabajo en torno a la soberanía alimentaria por parte de entidades de la sociedad civil, en ocasiones reunidas en espacios de articulación.

Numerosas ciudades europeas habían adoptado ya políticas en este sentido, pero en nuestra geografía se puede destacar la centralidad del enfoque agroecológico en el proceso, debido al protagonismo de las organizaciones de la sociedad civil y al apoyo de las candidaturas municipalistas. De esta forma, se han abierto espacios que pretenden coproducir políticas públicas en los que las organizaciones de la sociedad civil están trabajando junto a personal técnico y político de los ayuntamientos en la definición y desarrollo de estrategias y proyectos agroalimentarios. Sigue leyendo

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Afrontando “la gran encrucijada” desde la biorregión

portada-la-gran-encrucijada-185x300Nos encontramos en una encrucijada, es decir: en un cruce de caminos, y también: en una situación difícil en la que no se sabe cómo actuar. Además es urgente decidir hacia dónde se van a encaminar nuestras acciones en el medio plazo, siendo conscientes de lo que ello supone para el futuro. De la necesidad insoslayable de un cambio de rumbo dan cuenta las evidencias de que afrontamos una crisis ecológica y social. En el libro La Gran Encrucijada se sintetiza el diagnóstico del cambio global que afrontamos, y se plantean las transformaciones necesarias para reorientar nuestro modelo de desarrollo. El libro, que se puede descargar gratuitamente, da pie a una colección de documentos de divulgación denominada Tiempo de Transiciones, en la que se irán publicando on-line documentos e informes sectoriales que avancen en las propuestas y relatos de este cambio de rumbo.

Junto a otras autoras y autores, hemos realizado una breve reflexión como complemento del texto, que se presenta como tema de debate al final del libro. En nuestro caso aludiendo al concepto de biorregión y a la necesaria reterritorialización del sistema socioecológico.

seccion-valleHablamos de biorregión, que es literalmente el lugar de la vida, el espacio de referencia en el que empezar a reconstruir esas relaciones perdidas entre sociedad, economía y procesos naturales. El lugar del que obtener los recursos que necesitamos, pero de forma que contribuyamos a su reproducibilidad; en el que reconciliar ciudad y campo y entenderlos como dos partes complementarias de un mismo espacio que sustenta la vida; en el que recuperar el conocimiento y la relación directa con los ecosistemas y las comunidades en que vivimos…

Hablamos de reterritorializar, porque se trata de recuperar algo que era intrínseco a  nuestras economías. Nuestras sociedades estuvieron arraigadas en el territorio en el pasado, pero tras décadas de globalización y desmaterialización de la economía, casi hemos destruido por completo el valioso conocimiento que vinculaba las distintas culturas, paisajes, patrones de asentamientos, sistemas agrarios, gastronomías, etc, con el espacio concreto en el que vivimos.

Tendremos que avanzar poco a poco en esta reterritorialización, fijando umbrales alcanzables y acompasando el cambio de rumbo de las economías con el cambio en la percepción y en el compromiso social. Distintas iniciativas emergentes, luchas en defensa del territorio y por la soberanía alimentaria nos muestran el camino que hay que recorrer y las alianzas urbano-rurales necesarias para darle una base sólida.