Armas de destrucción matemática. Cómo el Big Data aumenta la desigualdad y amenaza la democracia.

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Reseña publicada en la revista PAPELES nº144

Desde mediados de los años setenta una facultad de medicina del Reino Unido, con una demanda muy elevada de alumnado que quería cursar sus estudios allí, empezó a usar un ordenador para filtrar las solicitudes que les llegaban. Varios años después de que se automatizara por completo el proceso, que pretendía buscar un alumnado de excelencia, se constató que la composición social de dicha facultad infrarrepresentaba a la población de origen migrante, a aquella procedente de barrios periféricos, a las personas no blancas y a las mujeres. El resultado tras varias reclamaciones judiciales es que en 1988 la Comisión de Igualdad Racial condenó a la universidad por discriminación racial y de género.

El programa diseñado para seleccionar al alumnado imitaba las decisiones humanas que se habían tomado en el pasado, de forma que se optimizara y depurara el proceso de selección, se siguieron los patrones humanos previos. El sistema de evaluación había aprendido a programar los sesgos y prejuicios de sus creadores: la población migrante maneja peor el idioma, las mujeres pueden interrumpir sus estudios por un embarazo… .

Esta sería una de los centenares de casos que la autora ha recopilado y sistematizado para demostrar como el Big Data es una herramienta que agudiza las desigualdades sociales y dota de un poder no regulado democráticamente a las grandes corporaciones. Esta constatación le lleva a hablar de Armas de Destrucción Matemática, algoritmos que tienen efectos perversos sobre la sociedad, pero que permiten aumentar la rentabilidad de las empresas. Sigue leyendo

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Salvaje. Renaturalizar la tierra, el mar y la vida humana.

GeorgeMonbiot_Salvaje-450x702Reseña escrita para la Revista Papeles nº140, sobre el libro SALVAJE de George Monbiot, editado por Capitan Swing.

La palabra salvaje viene de latín, silvaticus, y su etimología remite a la misma raíz que selva y silvestre; pues originalmente servía para referirse a anímales y plantas no domesticadas. Lo salvaje es lo que no se puede predecir, replicar y amoldar a una intencionalidad humana, aquello que queda fuera de nuestro control. La naturaleza se ha asociado históricamente a este adjetivo y buena parte del ingenio humano se ha orientado a construir refugios protectores de lo salvaje, ante sus amenazas hemos creado asentamientos de carne y piedra, como diría Richard Sennet, donde la antropología lograba desplazar a la biología.

Islas de civilización en medio de un océano salvaje, espacios socialmente definidos y controlados que amortiguaban la vulnerabilidad y dependencia humana ante las leyes naturales. El paso de los siglos, y de forma especialmente acelerada desde la Revolución Industrial, han terminado por dar la vuelta a esta situación. En tiempos del Antropoceno hemos alterado de tal manera el funcionamiento de los ecosistemas, fragmentado y reducido las zonas salvajes del planeta, que estamos comprometiendo su viabilidad futura. Hoy quedan islas salvajes en un océano que ha sido completamente artificializado.

En este contexto se explica la proliferación de las políticas conservacionistas para proteger de la actividad humana algunos espacios donde la naturaleza pueda reproducirse, preservando activamente fragmentos del planeta donde puedan proliferar flora y fauna no domesticada. Salvaje es un libro que establece un diálogo con muchas de estas políticas conservacionistas, a las que crítica por poner excesivo énfasis en el control humano en la gestión de los ecosistemas protegidos, más que en dejar que estos espacios sean sistemas gobernados por la propia naturaleza.

El texto desarrolla la idea de resalvajización frente al esfuerzo por mantener y reproducir los ecosistemas empobrecidos y deteriorados que hemos heredado tras siglos de una relación hostil con la naturaleza. Más que frenar la destrucción a la puerta de los Parques Naturales, para perpetuar unos ecosistemas determinados con sus valores (culturales, ambientales, económicos…), se trataría de dar tiempo y espacio para que en estos lugares se regenere una naturaleza salvaje. Nuevos ecosistemas ayudados por la reintroducción de especies salvajes, incluyendo grandes depredadores. Sigue leyendo