La ciudad comestible

la_ciudad_comestibleReseña publicada en la Revista Soberanía Alimentaria

La ciudad comestible es una narración coral de algunas de las visitas a jardines, huertos y zonas verdes singulares realizadas en el programa de radio Vida Verde de RNE4, dirigido por Pilar Sampietro. El libro está organizado como un calendario con un capítulo por mes, que además se liga a un árbol o planta concreta. Cada capítulo está compuesto por una descripción de la iniciativa que se visita y una entrevista, una receta, la fórmula para preparar una crema, poción o infusión, y unas fotografías y acuarelas. En definitiva, se trata de una obra coral escrita por un equipo de personas, donde cada cual realiza unos aportes singulares. Una obra muy cuidada estéticamente, que reivindica el papel del libro como objeto más allá de las palabras e imágenes que contenga.

Estos programas de radio caminados son la crónica de las visitas a pequeños lugares, que hacen grande una ciudad como Barcelona. Recorridos que nos llevan a un barrio donde la gente se organiza para la recolección colectiva de las naranjas amargas de los árboles del barrio, organizando una fiesta donde se celebra la convivencia y se reparte la mermelada elaborada; un agricultor periurbano que lleva décadas cultivando una finca en la periferia de la ciudad; el centro social Can Masdéu en la sierra de Collserola, que ha convertido una antigua leprosería abandonada en un laboratorio de agroecología urbana; las colmenas ubicadas en el Museo de Ciencias Naturales y sus reivindicaciones a favor de una apicultura urbana, hoy prohibida en las ordenanzas municipales al ser considerada actividad ganadera; jardines en azoteas en el centro histórico; alcorques cuidados como jardines en miniatura por vecinas anónimas; árboles singulares; espacios protegidos por la ciudadanía, ubicados en un antiguo convento y salvados de ser demolidos, como el Jardín del Silencio; pequeños bosques urbanos, donde se invita a la gente a descalzarse y reconectar con la naturaleza.

Es un libro que muestra y conecta la diversidad de tipologías de espacios que son susceptibles de conformar la infraestructura verde de una ciudad. Piezas singulares y que parecen anecdóticas, pero que anticipan los rasgos que deben combinarse para dar forma al rompecabezas de la inaplazable renaturalización urbana. El imprescindible cambio de valores, imaginarios y prácticas que requiere la transición ecológica demanda otra inteligencia, pero también otras emociones surgidas de nuestra relación con la naturaleza, en espacios como los descritos por este libro.

En tiempos recientes, se han descubierto los mecanismos por los que los árboles cooperan entre sí; gracias a una red subterránea de hongos, intercambian azúcares incluso con otras especies. La naturaleza tiene mecanismos de solidaridad y complicidad invisibles, parecidos a los que llevan a que una reseña como esta sea escrita desde Madrid. Desde la distancia, vemos que introducir un mapa con las ubicaciones de las iniciativas hubiera convertido este libro en una sencilla guía urbana alternativa al mapa turístico de la ciudad, desde la que poder organizar paseos y visitas a algunos de los rincones verdes más singulares de Barcelona.

Un elogio de la jardinería y la agricultura, una apología de las pequeñas historias que dan vida y alimentan a las comunidades locales.

Cultivar la resiliencia. Los aportes de la agricultura urbana a las ciudades en transición.

DX8Jz6cXkAUk9cULas sociedades humanas han evolucionado a lo largo de la historia adaptándose y reinventándose para perdurar durante los periodos de crisis. En la actualidad vivimos una crisis multidimensional (ecológica, energética, económica…) que previsiblemente se manifestará con especial intensidad en los entornos urbanos. El concepto de resiliencia y sus estrategias (diversidad, capacidad de aprendizaje, innovación y adaptación, autoorganización y autosuficiencia) pueden darnos pistas de cómo reducir la vulnerabilidad urbana ante escenarios de futuro adversos. Uno de los principales retos de las ciudades será garantizar su abastecimiento alimentario, en este sentido los aportes de la agricultura urbana y periurbana devienen fundamentales.

Una navaja suiza lingüística: la resiliencia como término multiuso.

Esperamos sólo lo que tiene alguna posibilidad de alcanzarse. Reparamos algunas cosas. Un poco es mucho. Una cosa reparada puede cambiar otras mil. John Berger.

El vocablo resiliencia se ha popularizado en la literatura científica anglosajona, para recientemente recaer nuevamente en las lenguas latinas de las que proviene. La etimología del concepto resilio, está compuesta por el prefijo re- y el verbo salire, saltar, significando algo así como volver de un salto. Las primeras aplicaciones científicas del término proceden del campo de la física de los materiales, usándose con cierta literalidad para expresar las cualidades de un resorte: resistir a la presión, doblarse con flexibilidad y recobrar su forma original. Esta capacidad de volver a su estado normal tras ser sometidos a mucha presión la encontramos en materiales como la seda de la tela de araña, el tendón humano, el cuerno de mamíferos o los cables submarinos. Un ejemplo ilustrativo de alta resiliencia serían las botellas de plástico PET, que se pueden aplastar y deformar, pero al soplar posteriormente vuelven a su estado inicial con facilidad.

La idea de resiliencia fue trasladada posteriormente al campo de las ciencias sociales, especialmente a la psicología, donde se usa para describir la capacidad que tienen las personas para rehacerse emocionalmente y continuar con su vida después de haber sido sometidas a grandes presiones (catástrofes, traumas, o situaciones ambientales adversas como pobreza o violencia). Sigue leyendo

Entre las potencialidades y la prepotencia de la agricultura urbana.

tpo

Ayer se celebraba a nivel mundial el el día de lucha organizado por La Vía Campesina, uno de los movimientos sociales del planeta más numerosos e inspiradores. Este año se denunciaba especialmente el acaparamiento de tierras fértiles, también en nuestra geografía, y se reivindicaba el acceso a los recursos estratégicos como agua y semillas. Una realidad y unas problemáticas que desde la ciudad parecen ajenas y distantes, pero de las cuales depende nuestra alimentación.

Una indiferencia puesta en cuestión por la emergencia de los grupos de consumo y especialmente de los huertos urbanos. Hoy podemos afirmar que la agricultura urbana es una realidad consolidada en nuestra geografía. Nuestro amigo Goyo Ballesteros lleva años echando las cuentas y mantiene un censo estadístico que nos permite valorar la evolución del proceso. Hemos pasado de 7 municipios con huertos urbanos en el año 2000 a 313 a finales de 2015, y de la inexistencia a más de un centenar de huertos comunitarios de base asociativa que se concentran en las grandes ciudades.

Los huertos han adquirido un importante poder simbólico como metáforas de la creatividad social, de la capacidad ciudadana para devolver el valor de uso a espacios abandonados, del cuidado de la naturaleza en la ciudad y de la autonomía ciudadana para construir alternativas. Una herramienta para avanzar de forma práctica en una nueva cultura del territorio que permite intensificar relaciones sociales, reabrir discusiones sobre los usos del suelo y de las zonas verdes, recuperar en entornos urbanos la lógica de los comunes o abrir la discusión sobre la forma en que se van a alimentar las ciudades en el futuro. Sigue leyendo

Papas con mojo y otras maravillas de los huertos canarios.

_GOM8613

Hace unas cuantas semanas pasamos unos días en Canarias presentando el libro en las primeras jornadas de huertos urbanos de Las Palmas, junto al buen amigo Daniel López que iba a hacer lo propio. Una oportunidad para viajar a las islas y compartir el conjunto de las jornadas con tantas buenas personas que conocimos allí, especialmente las gentes de Ben Magec-Ecologistas en Acción que nos acogieron como si fuéramos conocidos de toda la vida. Sigue leyendo

Un mundo nuevo en el corazón de las ciudades. Iniciativas comunitarias que anticipan nuevas formas de habitar lo urbano.

Ruina-Demasiado-corazón

Profundas movilizaciones sociales manifestaron el descontento y la indignación de la ciudadanía ante un escenario marcado por una aguda crisis socioeconómica. Las acampadas del 15M anticiparon nuevas formas de concebir el espacio público que desbordaron las plazas y calles, resignificando viejas prácticas e impulsando otras nuevas. Durante los últimos años han germinado iniciativas que simultáneamente satisfacen necesidades de los grupos sociales más vulnerables y esbozan nuevos modelos de pensar y habitar la ciudad: centros sociales autogestionados, PAH, despensas comunitarias, huertos urbanos, grupos de acompañamiento sanitario a personas migrantes… Sigue leyendo

Quinta de Torre Arias: lucha vecinal, plataformas de parados y jardineros que cultivan huertos

Adios-al-revuelo--la-Universidad-del-Opus-rechaza-instalarse-en-el-parque-Torre-Arias

Un inmenso palacete y una enorme zona verde perteneciente a la condesa de Torre Arias fue donada en 2013 al Ayuntamiento de Madrid tras la muerte de su dueña, quien puso la condición de que se abriera como parque. Meses antes de las elecciones el antiguo gobierno de la ciudad trataba de cedérsela a la Universidad de Navarra ligada al Opus Dei, para montar una instalación para cursos de verano.

Sigue leyendo