Cultivando relaciones sociales. Lo común y lo “comunitario” a través de la experiencia de dos huertos urbanos de Madrid.

541096_480737768627373_1550137616_nUna investigación etnográfica que se centra en los huertos urbanos comunitarios con el objetivo de examinar en qué consiste su dimensión comunitaria y analizar de qué maneras se expresa. Para ello, el artículo aborda estas cuestiones desde un punto de vista socioespacial explorando las formas de producción de comunidad a través de la organización, relaciones, prácticas y discursos de los participantes. Se aborda la relación y apropiación del espacio urbano, produciendo lugar como un modo de construir comunidad. La comunidad resultante presenta algunos rasgos particulares, como la revalorización de la categoría de proximidad al tiempo que se desarrollan los lazos translocales, o la diversificación de formas de participación, que incluye formatos tanto presenciales como virtuales. El texto es un doble caso de estudio y comparación en dos huertos urbanos comunitarios de Madrid.

Descargar el artículo de la Revista de Antropología Social: AQUÍ.

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La ciudad agraria. Agricultura urbana y soberanía alimentaria.

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Nos alegramos de compartir la noticia de que acaba de ver la luz este libro coordinado por Guillem Tendero, donde publicamos un capítulo dedicado al díalogo entre el ecofeminismo y la agricultura urbana. Un texto que compartiremos en breve.

Ante los graves impactos socioeconómicos y ambientales que provoca el Sistema Alimentario Global y el modelo de ciudad depredadora, aún vigente hoy en día, los autores y las autoras proponen estrategias para avanzar hacia ciudades y sistemas alimentarios urbanos más justos y sostenibles. Estas nuevas estrategias alimentarias locales se fundamentan en las propuestas de la Agroecología y la Soberanía Alimentaria, y se enmarcan en un fenómeno más amplio caracterizado por la emergencia de un nuevo paradigma ecosocial. Para dar respuesta a la crisis sistémica que afronta actualmente la humanidad, desde este nuevo paradigma se propone transformar los sistemas alimentarios y las sociedades locales a partir de los principios de sostenibilidad, radicalidad democrática y justicia ecosocial.

El libro ha sido editado por Icaria y aunque en breve estará en las librerias, de momento puedes comprarlo AQUÍ.

El huerto comunitario de Barrio Sésamo.

Los huertos eran un símbolo que se oponía a lo que estaba sucediendo. La posibilidad de construir una ciudad mejor, centrada en los intereses de las comunidades locales, una expresión de la gente trabajando en común. Lo contrario de la segregación racial, el individualismo y las estrategias de renovación urbana a favor de los de arriba. Así describía la importancia de estas iniciativas durante los años ochenta la activista de New York Charlotte Khan.

Así que no nos debe sorprender que se plantarán hasta en Barrio Sésamo y que desde este programa se realiazará un elogio del ejercicio de cooperativismo vecinal sobre el que se sostenían estas iniciativas. Apología de los huertos comunitarios en horario infantil, que en  pocos años proliferaron de una manera espectacular por toda la ciudad, convirtiéndose en un espacio de encuentro y en una herramienta para dignificar y revitalizar muchos de estos barrios. Llegando a sumar cerca de dos mil a finales de los años 90, solo en New York.

Generalmente la promoción de huertos comunitarios era apoyada por los tejidos asociativos locales y facilitaba el salto a trabajar otras cuestiones que afectaban al vecindario (sanidad, educación y, en especial, la vivienda). Los huertos comunitarios y sus alianzas con otros movimientos alternativos, como los de ocupación de viviendas, dieron lugar a procesos de experimentación social realmente innovadores. Prácticas de ecología urbana que encontraban en estos espacios su puerta de entrada a la ciudad y que consiguieron que viviendas abandonadas se convirtieran en invernaderos, que aparecieran pequeñas piscifactorías de peces de agua dulce en estanques o que se instalara el primer aerogenerador en una vivienda estadounidense.

Si quieres ver la historia completa descárgate el libro…

Hoy celebramos este ejercicios de arqueología audiovisual, que nos sirve para criticar la deriva antieducativa de nuestra televisión, donde una cosa parecida resultaría una anomalía digna de comentarse.

Liberado el PDF de RAICES EN EL ASFALTO.

port libro_rgblowDespués de cerca de dos años de su primera edición, colgamos la versión ampliada del libro en Internet. Así puede resultar más accesible a todas las personas que viven en lugares distantes donde es más difícil de conseguir la edición en papel.

El libro se descarga AQUÍ.

Y recordaros que si tras hojearlo os apetece tener la versión en papel, se puede encargar en cualquier librería, así como encargarlo AQUI.

Surcos y anarquía: una aproximación libertaria a la agricultura urbana.

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Artículo publicado en el nº 102 de la revista AL MARGÉN.

Empezamos a ser conscientes de la encrucijada histórica en la que nos encontramos, debido al fracaso del modelo socioeconómico y el choque con los límites ecológicos. Resulta sorprendente ver lo inspiradoras que pueden ser las históricas reflexiones y practicas libertarias sobre la ciudad y la agricultura. Propuestas que se han ido reactualizando con el paso del tiempo, llegando a socializárse de forma desconocida entre amplias capas de la ciudadanía.

Arraigar alternativas a la ciudad industrial.

El error más grande y más fatal cometido por la mayoría de las ciudades fue también basar sus riquezas en el comercio y la industria, junto con un trato despreciativo hacia la agricultura. P. Kropotkin

Históricamente hablar de ciudades era hablar de agricultura, hasta el acelerado proceso de industrialización que, con el acceso a la energía abundante y barata, posibilitó un aumento de los procesos de urbanización, el transporte a larga distancia y la expansión de mercados globales. El surgimiento de la ciudad industrial alimentó una ficticia independencia del suministro de alimentos de producción local y de la disponibilidad estacional, fomentando la progresiva degradación y distanciamiento afectivo de los espacios agrícolas. Un acelerado proceso de urbanización que acabó tanto con las economías campesinas como con la ciudad tradicional. Sigue leyendo

Apuntes para un cambio cultural y económico desde el ecofeminismo y la agricultura urbana.

Hoy por azar encontramos un video de una charla de hace un par de años en el MUSAC de León, donde Kois compartió mesa con nuestra amiga Yayo Herrero durante el IX Curso de Cultura Contemporánea: “Sostener la vida. Alianzas, experiencias y aprendizajes desde lo rural”.  Una ocasión para dialogar entre el ecofeminismo e iniciativas concretas como la agricultura urbana. Un lujo de video, especialmente por el enmarcado que realiza Yayo.

En un ejercicio de nostalgia nos hemos animado a compartirlo, disfrutadlo…

Entre las potencialidades y la prepotencia de la agricultura urbana.

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Ayer se celebraba a nivel mundial el el día de lucha organizado por La Vía Campesina, uno de los movimientos sociales del planeta más numerosos e inspiradores. Este año se denunciaba especialmente el acaparamiento de tierras fértiles, también en nuestra geografía, y se reivindicaba el acceso a los recursos estratégicos como agua y semillas. Una realidad y unas problemáticas que desde la ciudad parecen ajenas y distantes, pero de las cuales depende nuestra alimentación.

Una indiferencia puesta en cuestión por la emergencia de los grupos de consumo y especialmente de los huertos urbanos. Hoy podemos afirmar que la agricultura urbana es una realidad consolidada en nuestra geografía. Nuestro amigo Goyo Ballesteros lleva años echando las cuentas y mantiene un censo estadístico que nos permite valorar la evolución del proceso. Hemos pasado de 7 municipios con huertos urbanos en el año 2000 a 313 a finales de 2015, y de la inexistencia a más de un centenar de huertos comunitarios de base asociativa que se concentran en las grandes ciudades.

Los huertos han adquirido un importante poder simbólico como metáforas de la creatividad social, de la capacidad ciudadana para devolver el valor de uso a espacios abandonados, del cuidado de la naturaleza en la ciudad y de la autonomía ciudadana para construir alternativas. Una herramienta para avanzar de forma práctica en una nueva cultura del territorio que permite intensificar relaciones sociales, reabrir discusiones sobre los usos del suelo y de las zonas verdes, recuperar en entornos urbanos la lógica de los comunes o abrir la discusión sobre la forma en que se van a alimentar las ciudades en el futuro. Sigue leyendo