Ciudades: lo utópico es pensar que todo va a seguir igual.

Articulo publicado en EL DIARIO.

esdczxEl Reloj del Apocalipsis creado por el Boletín de Científicos Atómicos durante la Guerra Fría para avisar a la humanidad del riesgo de autoexterminarse, muestra desde los años cincuenta los minutos que nos quedan hasta la medianoche, es decir, el fin del mundo. Y en toda su historia nunca había llegado a marcar las 23:58, como ha ocurrido en su evaluación más reciente. Un reloj cuya vocación es actuar como un despertador de las conciencias sociales y políticas, pero cuya tarea se ha tornado infructuosa, ya que resulta imposible levantar a alguien que se hace el dormido.

Hoy disponemos de un consenso científico, avalado por diversos organismos internacionales, de que nuestras sociedades encaran una crisis civilizatoria (colapso climático, pérdida biodiversidad, contaminación, crisis energética, desigualdad social, crisis de cuidados…) que garantiza que los escenarios futuros serán ecológicamente muy adversos y se verán comprometidas las bases materiales que sostienen la vida. Vivimos un periodo que debería ser de emergencia, pues en función de las grandes decisiones que se tomen sobre las temáticas clave en estos años, se condicionarán de forma irreversible los contextos en los que seguir tomando decisiones.

Mañana no va a ser una continuidad del presente, no va a haber progreso ilimitado, no hay final feliz garantizado. Y sin embargo padecemos una imprudente falta de liderazgo institucional, un desinterés que ha dejado en manos de la sociedad civil la responsabilidad de que estas cuestiones no terminen subordinadas en la esfera pública. Ante esta orfandad, en distintos lugares del mundo confluencias de movimientos sociales vienen construyendo a nivel local el esbozo de una agenda para la transición ecosocial, trabajando en la elaboración consensuada de programas sin partido, como dice Naomi Klein.

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Un alcalde ecologista a las puertas de la cárcel.

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Articulo publicado en EL DIARIO.

Corría el año 2005 cuando Alberto Cañedo ganó la alcaldía de Carcaboso, un pueblo de unos 1.300 habitantes del norte de Extremadura. El proyecto que impulsó en el municipio tenía una marcada sensibilidad social y una innovadora mirada ecologista, siendo esta última la que situaría este pequeño pueblo en el mapa de las políticas municipales. En el lapso de unos años pocos años este fue el primer municipio extremeño en declararse libre de transgénicos, puso en marcha huertos de ocio agroecológicos, jardines comestibles, un gallinero comunitario, huertos escolares y un Centro Agroecológico Demostrativo. El impacto de este último proyecto, con sus actividades formativas y de divulgación práctica, impulsaron la concesión en 2011 de un premio del Congreso Nacional del Medio Ambiente CONAMA a municipios menores de 5.000 habitantes.

Esta sería una ilusionante historia sobre las potencialidades transformadoras del municipalismo, de cómo la gestión pública puede ponerse al servicio de la ciudadanía y del territorio, un referente inspirador para otros pueblos. Sin embargo, Alberto, uno de los protagonistas principales de este cambio, se encuentra a punto de entrar en prisión al ser condenado por prevaricación y delitos urbanísticos; los mismos que suelen asociarse a los corruptos.

Si no todos los políticos son iguales, tampoco sus delitos. La prevaricación de Alberto es fruto de una persecución política y de un hostigamiento por parte del PSOE local, que en dos años reclamaron unas 700 solicitudes de información, una cifra exageradísima para un ayuntamiento de estas dimensiones que casi llega a colapsarlo. De todas ellas cinco se respondieron fuera de plazo y el juez valoró que estos retrasos en la entrega de documentación habían sido intencionados. A esto se suma el delito urbanístico relacionado con haber concedido cédulas de habitabilidad a cinco viviendas sin terminar, con las que cinco familias estaban en riesgo de perder los ahorros de su vida, pues la promotora entró en bancarrota y las viviendas se las iba a quedar el banco. Sigue leyendo

Ecología de un catálogo de juguetes.

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Artículo publicado en EL DIARIO.

En las navidades me gusta ojear los catálogos de juguetes, por un lado porque me recuerdan a la infancia cuando jugaba con mi hermano a ver quien se “pedía” más rápido el que más le gustaba de cada página. Momentos en los que soñábamos despiertos a acaparar tantos juguetes como fuera posible, sin darnos cuenta de que el catálogo en sí ya era un juego. Con el paso de los años la atracción evolucionó hacia la curiosidad sociológica, ver en los catálogos los cambios y tendencias de nuestra sociedad de consumo: modas, relaciones de género, militarismo, diversidad…

Jugar es un aspecto esencial de la vida, especialmente durante la infancia, donde, a parte de divertirnos, conocemos e interiorizamos muchas claves del funcionamiento de nuestras sociedades. El aprendizaje por imitación es una de las dinámicas del juego y se basa en las neuronas espejo, que se activan en nuestro cerebro cuando tratamos de comprender las acciones emprendidas por otras personas, pues su comportamiento se refleja en nuestra mente como si estuviéramos realizando dichas acciones. La neurociencia sostiene la importancia del aprendizaje por imitación en el desarrollo personal de capacidades cognitivas esenciales para la vida social como la empatía. Sigue leyendo

Cultivating commons in the heart of the city. Madrid community gardens against austerity urbanism.

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En abril de 2018 participábamos en el seminario internacional Polanyi organizado por la red europea EMES, especializada en la investiación sobre economía social y solidaria. Allí presentamos una ponencia sobre el urbanismo de la austeridad y los huertos comunitarios en Madrid:
Our societies are at a critical juncture, the multidimensional crisis that they are going through leads them to initiate ecosocial transitions. Faced with this complex and difficult task, the idea of the commons has reappeared with force. A notion that has gained presence in philosophical, economic or legal debates (Negri, Ostrom, Federici, Mattei, Bollier, Bauwens, Mies, Laville, Stavrides, Laval y Dardot…); it has been used especially to denounce privatization processes or “new enclosures” and to name the alternative practices that are building alternative realities.
In the Southern European cities the austerity urbanism (Peck, 2012) is being confronted by an alternative social practices ecosystem inspired by the commons logic. In Madrid community gardens can be highlighted as an initiatives that have gone from illegality to the coproduction of public policies, linking social movements reclaims and municipalism.
Enlace al texto: AQUÍ.

Ciudades en movimiento. Avances y contradicciones en las políticas municipalistas ante las transiciones ecosociales.

esdczxCIUDADES EN MOVIMIENTO analiza más de doscientas políticas municipalistas de siete ciudades (Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Málaga, Vitoria, Coruña), ofreciendo un balance riguroso de su impacto desde la óptica de las transiciones ecosociales.

Un trabajo que sistematiza las transformaciones que están sucediendo en las agendas políticas, los procedimientos, las alianzas, los conflictos, los relatos… mostrando los avances en cuestiones sociales y de participación ciudadana, así como las debilidades en temáticas ecológicas clave.

La publicación, prologada por Yayo Herrero, presenta un texto marco sobre la importancia de las ciudades en el contexto del Antropoceno, unas conclusiones derivadas del análisis de las ciudades en base a diez temas clave, una serie de tribunas y las fichas de las ciudades con la valoración de las más de doscientas políticas analizadas.

El libro puede encontrarse en papel en distintas librerias y descargarse de forma gratuita: AQUÍ

Extinción/Rebelión ¿La hora de la desobediencia civil ante el colapso ecológico?

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Artículo publicado en EL DIARIO.

Hace meses que cafés, escuelas, centros culturales y locales asociativos, de Reino Unido vibraban con una intensa actividad sociocultural en torno a un tema como la gravedad y excepcionalidad que supone la crisis ecológica. Centenares de conferencias y debates, tertulias, talleres, artículos en medios locales o intervenciones en radios comunitarias… eran los pequeños y silenciosos pasos con los que arrancaba la campaña Extinción/Rebelión.

Ante la falta de liderazgo institucional y el desinterés mostrado por los partidos políticos, que suelen encontrar en la crisis ecológica una cuestión incómoda para sus cortoplacistas cálculos en términos electorales, una amplia coalición de colectivos sociales y ecologistas decidían pasar a la acción. La iniciativa ha sido respaldada por un pluralidad de intelectuales, más de un centenar de académicos e incluso por algunos arzobispos como el de Canterbury. El activista y columnista George Monbiot planteaba en un texto alentando a la campaña cómo no podemos salvarnos sin oponernos a l control oligárquico; la lucha por la democracia y la justicia y la lucha contra el colapso ambiental son lo mismo. No permitamos que quienes han causado esta crisis definan los límites de la acción política.

Y es que la principal singularidad de este llamamiento a la acción ha sido apelar al inicio de una campaña de desobediencia civil, masiva, pacífica y sostenida en el tiempo; cuyo objetivo es presionar a la clase política y activar a la sociedad ante el colapso climático y la crisis ecológica. Un desafío que se conecta con otros episodios históricos en los que la ciudadanía desobedeció como una forma de alterar el injusto orden existente (abolicionistas, sufragistas, Gandhi, derechos civiles… ) y lograr que se tomaran determinadas medidas, que hoy forman parte del sentido común pero que en su momento suponían propuestas rupturistas y verdaderas provocaciones. Sigue leyendo

¿Reactualizando la cooperación? Apuntes sobre continuidades e innovaciones entre cooperativismo y economía colaborativa.

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Al tratar de explicar las nuevas propuestas de la economía social y solidaria, la economía colaborativa o los nuevos comunes, en ocasiones nos encontramos con respuestas asombradas, especialmente de personas mayores, que las relacionan con aquello que se hacía en el pasado. No es de extrañar que haya una asociación entre prácticas nuevas y antiguas, por lo que podemos tomar ese asombro como una pregunta provocadora que hacernos de manera crítica y reflexiva dentro de los movimientos de impulso de estas otras lógicas económicas que se quieren alejar del capitalismo. ¿Qué es lo que realmente hay de nuevo en estos movimientos?

Un texto escrito junto a Conchi Piñeiro en la Revista PAPELES.

Enlace al texto: AQUÍ.